Evangelio del 1 de octubre de 2026: San Lucas 10,1-12

Día litúrgico: Jueves de la 26.ª semana del Tiempo Ordinario · Santo del día: Santa Teresa del Niño Jesús

Ayer30 de septiembre Hoy27 de octubre Mañana2 de octubre

Jesús envía a setenta y dos discípulos por delante de él, de dos en dos, con instrucciones muy concretas y sin muchas seguridades. Conviene detenerse en este envío porque muestra cómo quiere Jesús que se anuncie su Reino: con confianza, sin cargas innecesarias y empezando por la paz.

Texto del evangelio: San Lucas 10,1-12

Evangelio según San Lucas 10,1-12.

El Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.

¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos. No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.

Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes. Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.

En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan; curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'."

Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan: '¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca'.

Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.

La idea central de este evangelio

Jesús envía a sus discípulos sin seguridades, para anunciar que el Reino de Dios está cerca.

Meditación del evangelio del 1 de octubre

Jesús no manda a los suyos solos ni con un plan complicado. Los envía de dos en dos, para que se acompañen, y les pide algo que parece contradictorio: ir como ovejas en medio de lobos, sin dinero, sin alforja, sin calzado. No es un envío a lo seguro. Es un envío que obliga a depender de quien los recibe y, sobre todo, de quien los envía. La cosecha es mucha, dice, pero los trabajadores son pocos; por eso lo primero que pide no es estrategia sino oración: «Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha». Al entrar en una casa, el saludo es la paz. No se trata de un saludo vacío ni de una fórmula educada. La paz de Jesús se ofrece de verdad, y si la casa la recibe, reposa allí; si no, vuelve a quien la dio. El discípulo no carga con el fracaso ajeno. Después vienen las indicaciones prácticas: quedarse en la misma casa, comer y beber lo que haya, no ir de casa en casa buscando algo mejor. El que anuncia el Reino no vive de apariencias ni de comodidades, sino de la confianza de que Dios sostiene a quien lo sirve. Lo que se anuncia es sencillo y enorme: «El Reino de Dios está cerca de ustedes». Se anuncia curando enfermos, es decir, con gestos concretos de misericordia, no solo con palabras. Y cuando no los reciben, no hay venganza ni griterío: se sacude el polvo y se sigue adelante, dejando claro que el Reino sigue estando cerca aunque no lo acepten. Leer esto hoy es preguntarse dónde me envía Jesús, con quién voy, y si mi manera de anunciarlo se parece a la suya: pobre, pacífica y confiada.

Oración para rezar este evangelio

Señor Jesús, tú envías a los tuyos sin muchas seguridades, confiando en que tú sostienes la misión. Dame un corazón disponible para ir donde me envíes, con quien me pongas al lado, y para anunciar tu Reino con gestos de misericordia más que con discursos. Que tu paz me habite y que sepa ofrecerla a quien encuentre hoy. Amén.

Cómo leer este evangelio en casa

  1. Busca un sitio tranquilo y deja el móvil boca abajo. Diez minutos bastan si no hay interrupciones.
  2. Lee el pasaje entero una vez, sin detenerte, para ver la escena completa.
  3. Vuelve a la frase que te haya llamado la atención y léela otra vez, despacio, en voz baja.
  4. Pregúntate dónde se parece esa escena a tu semana: una conversación pendiente, una decisión, alguien a quien no has llamado.
  5. Reza la oración de esta página y elige una cosa concreta que vas a hacer hoy con lo que has leído.

Por qué este evangelio se proclama en esta fecha

La Iglesia no reparte los pasajes al azar. Cada fecha del calendario litúrgico tiene su propia combinación de lecturas, y el evangelio que aparece en esta página es el que corresponde al día litúrgico que figura arriba. Por eso cambia de una fecha a otra, y por eso dos días seguidos pueden hablar de cosas muy distintas. Si lees este evangelio junto con la primera lectura y el salmo responsorial de la misma fecha, verás que los tres textos se iluminan entre sí: es la misma idea dicha primero por un profeta, después por un salmo y al final por Cristo.

Solicita una intención de misa

El evangelio de hoy, con la frase para recordarlo y la oración breve, está en la página del evangelio de hoy. Si buscas también la primera lectura y el salmo responsorial de esta misma fecha, entra en las lecturas del 1 de octubre de 2026. Y el comentario largo del pasaje, en la página del evangelio del día.

Preguntas frecuentes sobre el evangelio del 1 de octubre

¿Qué cuenta el evangelio de San Lucas 10,1-12 en pocas palabras?

Cuenta que Jesús designa a setenta y dos discípulos y los envía por delante de él, de dos en dos, a las ciudades donde piensa ir. Les da instrucciones sobre la oración, la pobreza, el saludo de paz, la curación de enfermos y el anuncio de que el Reino de Dios está cerca, también cuando no los reciben.

¿A quiénes envía Jesús y por qué de dos en dos?

Envía a otros setenta y dos discípulos, además de los doce que ya había elegido. Los manda de dos en dos para que nadie vaya solo, para que se acompañen y se sostengan en el camino, y para que su testimonio tenga el respaldo de una vida compartida y no de un anuncio aislado.

¿Qué significa que la cosecha es abundante y los trabajadores pocos?

Significa que hay mucha gente esperando el mensaje del Reino y pocas personas dispuestas a llevarlo. Por eso Jesús no pide primero más planes, sino oración al dueño de la cosecha. La falta de trabajadores no se resuelve solo con esfuerzo humano, sino pidiendo a Dios que envíe a quienes hagan falta.

¿Qué puedo hacer hoy con este evangelio?

Puedes empezar por rezar al dueño de la cosecha y mirar dónde te envía Jesús en tu vida diaria: tu familia, tu trabajo, tus amistades. También puedes revisar si cargas con demasiadas cosas que te impiden anunciar el Reino con sencillez, y ofrecer la paz de Cristo con gestos concretos de servicio y misericordia.

¿Por qué Jesús dice que sacudan el polvo de sus pies cuando no los reciben?

Era un gesto que mostraba que el anuncio había terminado y que la responsabilidad quedaba en quienes lo rechazaban. Jesús no quiere discípulos vengativos ni amargados: les enseña a seguir adelante sin cargar con el rechazo, dejando claro que el Reino de Dios sigue estando cerca, aunque no lo acepten.

Otros días cercanos

Otras fechas con el evangelio que se proclama en cada una y su meditación.

Ver el archivo de evangelios por fecha

El texto bíblico corresponde al Leccionario de la misa del rito romano. Meditación y oración: Online Catholic Mass.

🕯

Support Our Mission

Your donation helps us continue daily Mass and spiritual support worldwide.

♥ Donate Now

Every gift, large or small, makes a difference.