Día litúrgico: Santos Ángeles Custodios · Santo del día: Beato Antonio Chevrier
Jesús pone a un niño en medio de sus discípulos para enseñarles quién es el más grande en el Reino de los Cielos. También habla de los ángeles que cuidan a los pequeños. Vale la pena detenerse porque toca la raíz de nuestra manera de buscar grandeza.
Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?". Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial."
Hacerse pequeño como un niño y no despreciar a los pequeños: ese es el camino del Reino.
Hoy Jesús te pide revisar dónde buscas ser el primero. En la casa, en el trabajo, en la conversación, ¿necesitas tener la razón, ser el más importante? Él dice: «el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos». Un gesto concreto: elige hoy un servicio escondido, sin que nadie te lo pida ni te felicite. Y mira con respeto a quien no cuenta para los demás. No desprecies a nadie, porque su ángel está delante del Padre.
Señor Jesús, tú pusiste a un niño en medio de tus discípulos para enseñarnos la verdadera grandeza. Hoy quiero dejar mi deseo de sobresalir y aprender a servir sin buscar aplausos. Ayúdame a mirar con cariño a los pequeños y a no despreciar a nadie. Que tu Reino crezca en mí desde la humildad. Amén.
Este es el pasaje que se proclama hoy en la misa, después de la primera lectura y del salmo responsorial. En la celebración el evangelio se lee de pie y se aclama antes con el aleluya, porque la Iglesia lo escucha como palabra de Cristo y no como un texto más. Quien no puede ir a misa puede leerlo aquí a la misma hora, y quien va puede volver sobre él por la tarde, que es cuando suele quedar algo sin saborear.
Hay días en que el trabajo, la salud o la distancia no permiten acercarse a una parroquia. En esos días esta página sirve igual: el texto es el del Leccionario del rito romano, el mismo que se lee en cualquier iglesia católica del mundo. Sigue el orden de la liturgia de la Palabra, primera lectura, salmo y evangelio, y añade el comentario y la oración que la homilía normalmente deja en el corazón. Si además quieres pedir por alguien, puedes enviar tu intención y se ofrece una misa por esa intención.
Solicita una intención de misa
Si quieres el comentario largo de este mismo pasaje, lo tienes en la página del evangelio del día. Y si buscas también la primera lectura y el salmo responsorial, entra en la lectura del día de hoy.
Jesús responde a sus discípulos sobre quién es el más grande en el Reino de los Cielos. Llama a un niño, lo pone en medio y dice que hay que hacerse como niños para entrar. El que se hace pequeño será el más grande, y quien recibe a un pequeño lo recibe a él.
Habla a sus discípulos, que le preguntaron quién sería el mayor. También nos habla a nosotros cuando medimos el valor por el poder o el reconocimiento. La lección es para quien quiere seguirle y necesita cambiar de mentalidad, volviendo a la sencillez y a la confianza de un niño.
No significa volverse infantil, sino recuperar la actitud del niño: confianza sin cálculos, dependencia del Padre, sencillez sin aparentar. El niño no presume de títulos. Jesús pide esa humildad para entrar en el Reino, porque la grandeza allí se mide por el servicio y no por el puesto.
Elige un gesto sencillo: servir a alguien sin que se entere, escuchar a quien suele ser ignorado, corregir un juicio despectivo hacia una persona. Y al final del día, revisa si buscaste ser el centro. Eso es hacerse pequeño como el niño que Jesús puso en medio.
Jesús dice que los ángeles de los pequeños están constantemente en presencia del Padre celestial. Son mensajeros y protectores que cuidan a cada persona. Por eso no se debe despreciar a nadie: cada uno tiene un valor inmenso ante Dios, y su ángel lo representa ante él.
Estas son las fechas cercanas con la cita del evangelio que se proclama en cada una. El enlace abre las lecturas completas de ese día, con el texto del evangelio y la reflexión.
Ver el archivo de lecturas diarias completo
El texto bíblico corresponde al Leccionario de la misa del rito romano. Comentario y oración: Online Catholic Mass.
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