Evangelio del 21 de septiembre de 2026: San Mateo 9,9-13

Día litúrgico: San Mateo, apóstol y evangelista · Santo del día: San Jonás A.T.

Ayer20 de septiembre Hoy26 de octubre Mañana22 de septiembre

Jesús pasa junto a la mesa de impuestos donde trabaja Mateo y lo llama con dos palabras que le cambian la vida. Conviene detenerse en esta escena porque muestra a quién busca Dios y cómo responde un hombre común cuando se siente mirado.

Texto del evangelio: San Mateo 9,9-13

Evangelio según San Mateo 9,9-13.

Jesús, al pasar, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.

Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos. Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".

Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos. Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".

La idea central de este evangelio

Jesús llama a un cobrador de impuestos y se sienta a comer con pecadores.

Meditación del evangelio del 21 de septiembre

Mateo estaba en su puesto de recaudador, un oficio mal visto por sus vecinos. Jesús no le pide explicaciones ni le exige primero un cambio de vida: lo mira y le dice «Sígueme». La respuesta es inmediata: se levanta y deja atrás su mesa, su negocio y su rutina. El evangelio no cuenta que Mateo dudara, solo que se puso de pie. Después, Jesús come en la casa con muchos publicanos y pecadores. Los fariseos se escandalizan y preguntan por qué su Maestro se sienta con esa gente. Jesús responde con una imagen sencilla: «No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos». Quien se cree sano no busca curación; quien reconoce su herida se acerca. Esa mesa compartida es una imagen de la Iglesia, donde caben los que saben que necesitan misericordia. Para quien lee esto hoy, la escena quita el miedo a acercarse con lo que uno es. Jesús no espera que estés perfecto para llamarte; te llama justamente donde estás, en medio de tu trabajo y tus errores. La frase «Yo quiero misericordia y no sacrificios» señala el corazón del evangelio: a Dios le importa el amor que se da, no la apariencia de cumplir. Mateo se levantó; esa es la invitación que también llega a ti.

Oración para rezar este evangelio

Señor Jesús, tú me ves donde estoy y me llamas por mi nombre. Dame el valor de levantarme como Mateo y dejar lo que me ata. Enséñame a reconocer que necesito tu misericordia y a no juzgar a los demás. Hazme sentarme contigo a la mesa con quienes también te buscan. Amén.

Cómo leer este evangelio en casa

  1. Busca un sitio tranquilo y deja el móvil boca abajo. Diez minutos bastan si no hay interrupciones.
  2. Lee el pasaje entero una vez, sin detenerte, para ver la escena completa.
  3. Vuelve a la frase que te haya llamado la atención y léela otra vez, despacio, en voz baja.
  4. Pregúntate dónde se parece esa escena a tu semana: una conversación pendiente, una decisión, alguien a quien no has llamado.
  5. Reza la oración de esta página y elige una cosa concreta que vas a hacer hoy con lo que has leído.

Por qué este evangelio se proclama en esta fecha

La Iglesia no reparte los pasajes al azar. Cada fecha del calendario litúrgico tiene su propia combinación de lecturas, y el evangelio que aparece en esta página es el que corresponde al día litúrgico que figura arriba. Por eso cambia de una fecha a otra, y por eso dos días seguidos pueden hablar de cosas muy distintas. Si lees este evangelio junto con la primera lectura y el salmo responsorial de la misma fecha, verás que los tres textos se iluminan entre sí: es la misma idea dicha primero por un profeta, después por un salmo y al final por Cristo.

Solicita una intención de misa

El evangelio de hoy, con la frase para recordarlo y la oración breve, está en la página del evangelio de hoy. Si buscas también la primera lectura y el salmo responsorial de esta misma fecha, entra en las lecturas del 21 de septiembre de 2026. Y el comentario largo del pasaje, en la página del evangelio del día.

Preguntas frecuentes sobre el evangelio del 21 de septiembre

¿Qué cuenta el evangelio de San Mateo 9,9-13 en pocas palabras?

Jesús llama a Mateo, un cobrador de impuestos, y este lo sigue de inmediato. Luego Jesús come con publicanos y pecadores, y responde a los fariseos que vino a llamar a los enfermos y a los pecadores, no a los que se creen justos.

¿A quién le habla Jesús en este pasaje?

Le habla primero a Mateo, sentado en su mesa de impuestos, y lo invita a seguirlo. Después se dirige a los fariseos que critican su cercanía con los pecadores. Su llamado alcanza tanto al que se siente lejos como al que se cree justo.

¿Qué significa que Jesús quiera misericordia y no sacrificios?

Significa que a Dios le importa más un corazón compasivo que el cumplimiento externo. Los sacrificios sin amor se quedan vacíos. Jesús pide aprender esto: mirar al otro con la misma misericordia con que él se acerca a los que reconocen su necesidad.

¿Qué puedo hacer hoy con este evangelio?

Puedes reconocer delante de Dios aquello que necesitas sanar y dejar que te llame donde estás. También puedes revisar si juzgas a alguien por su pasado y acercarte a esa persona con una actitud más parecida a la de Jesús en la mesa.

¿Por qué se escandalizaban los fariseos de que Jesús comiera con pecadores?

Para ellos compartir la mesa era señal de cercanía y aprobación. Sentarse con publicanos y pecadores parecía contradecir su idea de santidad. Jesús les muestra que su misión es precisamente buscar a los que se saben necesitados de perdón.

Otros días cercanos

Otras fechas con el evangelio que se proclama en cada una y su meditación.

Ver el archivo de evangelios por fecha

El texto bíblico corresponde al Leccionario de la misa del rito romano. Meditación y oración: Online Catholic Mass.

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