Evangelio del 26 de noviembre de 2026: San Lucas 21,20-28

Día litúrgico: Jueves de la 34.ª semana del Tiempo Ordinario · Santo del día: San Leonardo Puerto

Ayer25 de noviembre Hoy27 de octubre Mañana27 de noviembre

Jesús describe la caída de Jerusalén y las señales que la acompañarán, y termina animando a sus discípulos a levantar la cabeza. Conviene detenerse aquí porque el miedo y la esperanza aparecen juntos en la misma escena.

Texto del evangelio: San Lucas 21,20-28

Evangelio según San Lucas 21,20-28.

Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea, que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a ella.

Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse. ¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo.

Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento.

Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas.

Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán. Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.

Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación".

La idea central de este evangelio

Las ruinas anunciadas no son el final: el Hijo del hombre viene y trae la liberación.

Meditación del evangelio del 26 de noviembre

El evangelio de esta fecha presenta a Jesús hablando de la ciudad santa sitiada por ejércitos. No pinta un cuadro lejano: da instrucciones concretas, como huir a las montañas o no volver a buscar lo que queda dentro. Habla de días de escarmiento, de espada y de cautiverio, y no suaviza el dolor de las madres y de los niños. Quien lee esto desde el móvil, quizá sin haber ido a misa, puede sentir que ese lenguaje duro no encaja con un Dios cercano. Pero Jesús no está describiendo un castigo caprichoso; está advirtiendo que la historia tiene consecuencias y que conviene saber leerlas. Después la escena cambia de tono. Habla de señales en el sol y en la luna, de pueblos angustiados ante el rugido del mar, de hombres que desfallecen de miedo. En medio de ese desconcierto, Jesús dice a los suyos: «tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación». La misma imagen que asusta a unos es motivo de esperanza para otros. No se trata de negar el miedo, sino de saber hacia dónde mirar cuando todo se sacude. Para quien lee hoy, el pasaje no pide calcular fechas ni descifrar señales. Pide algo más sencillo y más difícil: vivir con la cabeza levantada, sabiendo que la última palabra no la tienen las ruinas ni el miedo, sino el Hijo del hombre que viene lleno de poder y de gloria. Eso cambia la forma de atravesar los días difíciles.

Oración para rezar este evangelio

Señor Jesús, cuando las noticias me asusten y el mundo parezca venirse abajo, ayúdame a no quedarme mirando solo las ruinas. Enséñame a levantar la cabeza con confianza, sabiendo que tú vienes a liberarnos. Dame ánimo en lo que hoy me toca vivir y no permitas que el miedo ahogue mi esperanza. Amén.

Cómo leer este evangelio en casa

  1. Busca un sitio tranquilo y deja el móvil boca abajo. Diez minutos bastan si no hay interrupciones.
  2. Lee el pasaje entero una vez, sin detenerte, para ver la escena completa.
  3. Vuelve a la frase que te haya llamado la atención y léela otra vez, despacio, en voz baja.
  4. Pregúntate dónde se parece esa escena a tu semana: una conversación pendiente, una decisión, alguien a quien no has llamado.
  5. Reza la oración de esta página y elige una cosa concreta que vas a hacer hoy con lo que has leído.

Por qué este evangelio se proclama en esta fecha

La Iglesia no reparte los pasajes al azar. Cada fecha del calendario litúrgico tiene su propia combinación de lecturas, y el evangelio que aparece en esta página es el que corresponde al día litúrgico que figura arriba. Por eso cambia de una fecha a otra, y por eso dos días seguidos pueden hablar de cosas muy distintas. Si lees este evangelio junto con la primera lectura y el salmo responsorial de la misma fecha, verás que los tres textos se iluminan entre sí: es la misma idea dicha primero por un profeta, después por un salmo y al final por Cristo.

Solicita una intención de misa

El evangelio de hoy, con la frase para recordarlo y la oración breve, está en la página del evangelio de hoy. Si buscas también la primera lectura y el salmo responsorial de esta misma fecha, entra en las lecturas del 26 de noviembre de 2026. Y el comentario largo del pasaje, en la página del evangelio del día.

Preguntas frecuentes sobre el evangelio del 26 de noviembre

¿Qué dice el evangelio de San Lucas 21,20-28 en pocas palabras?

Jesús anuncia la ruina de Jerusalén y las señales que acompañarán esos días. Luego cambia el tono y dice a sus discípulos que, cuando todo eso ocurra, levanten la cabeza, porque el Hijo del hombre viene y con él llega la liberación.

¿A quién le habla Jesús en este pasaje?

Habla a sus discípulos, pero también a quienes están en Judea y en la ciudad. Sus palabras mezclan advertencia y consuelo: avisa del peligro real y a la vez sostiene la esperanza de quienes lo escuchan, incluso en medio de una situación grave.

¿Qué significa que los pueblos desfallezcan de miedo por lo que sobrevendrá al mundo?

Significa que la angustia será tan grande que muchos perderán el ánimo. Jesús no lo dice para asustar más, sino para que sus discípulos sepan leer esos momentos y no se confundan: incluso cuando los astros se conmuevan, él sigue siendo el que viene a liberar.

¿Qué puedo hacer hoy con este evangelio?

Puedes revisar qué miedos te están quitando la paz y nombrarlos delante de Dios. También puedes mirar las noticias difíciles sin quedarte en la angustia, levantando la cabeza con confianza y pidiendo al Señor que te enseñe a esperar su liberación en lo cotidiano.

¿Por qué Jesús habla de la ruina de Jerusalén si también anuncia la liberación?

Porque une dos realidades: la historia tiene consecuencias y a la vez Dios no abandona a los suyos. El anuncio de la ruina no es la última palabra; sirve para que sus discípulos aprendan a reconocer, en medio de los derrumbes, la venida del Hijo del hombre que trae la liberación.

Otros días cercanos

Otras fechas con el evangelio que se proclama en cada una y su meditación.

Ver el archivo de evangelios por fecha

El texto bíblico corresponde al Leccionario de la misa del rito romano. Meditación y oración: Online Catholic Mass.

🕯

Support Our Mission

Your donation helps us continue daily Mass and spiritual support worldwide.

♥ Donate Now

Every gift, large or small, makes a difference.