Lecturas del 22 de noviembre de 2026

Día litúrgico: Cristo Rey · Santo del día: Beata Ana Kolesárová

Ayer21 de noviembre Hoy27 de octubre Mañana23 de noviembre

Hoy celebramos a Cristo Rey. Las lecturas nos muestran a un rey que no se sienta a recibir honores, sino que se pone a buscar a los suyos y a cuidarlos uno por uno. Ezequiel lo anuncia y San Mateo 25,31-46 lo lleva al juicio final, donde el criterio es el amor concreto a los pequeños.

Primera lectura de hoy

Libro de Ezequiel 34,11-12.15-17.

Así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas.

Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar -oráculo del Señor-. Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia.

En cuanto a ustedes, ovejas de mi rebaño, así habla el Señor: «Yo voy a juzgar entre oveja y oveja, entre carneros y chivos».

Salmo responsorial de hoy

Salmo 23(22),1-2a.2b-3.5.6.

El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
Él me hace descansar en verdes praderas.
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas.
Me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.

Segunda lectura de hoy

Carta I de San Pablo a los Corintios 15,20-26.28.

Hermanos: Cristo resucitó de entre los muertos, el primero de todos. Porque la muerte vino al mundo por medio de un hombre, y también por medio de un hombre viene la resurrección.

En efecto, así como todos mueren en Adán, así también todos revivirán en Cristo, cada uno según el orden que le corresponde: Cristo, el primero de todos, luego, aquellos que estén unidos a él en el momento de su Venida.

En seguida vendrá el fin, cuando Cristo entregue el Reino a Dios, el Padre, después de haber aniquilado todo Principado, Dominio y Poder. Porque es necesario que Cristo reine hasta que ponga a todos los enemigos debajo de sus pies.

El último enemigo que será vencido es la muerte, Y cuando el universo entero le sea sometido, el mismo Hijo se someterá también a aquel que le sometió todas las cosas, a fin de que Dios sea todo en todos.

Evangelio de hoy

Evangelio según San Mateo 25,31-46.

Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria rodeado de todos los ángeles, se sentará en su trono glorioso. Todas las naciones serán reunidas en su presencia, y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondrá a aquellas a su derecha y a estos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.

Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos?

¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'. Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'.

Luego dirá a los de su izquierda: 'Aléjense de mí, malditos; vayan al fuego eterno que fue preparado para el demonio y sus ángeles, porque tuve hambre, y ustedes no me dieron de comer; tuve sed, y no me dieron de beber; estaba de paso, y no me alojaron; desnudo, y no me vistieron; enfermo y preso, y no me visitaron'.

Estos, a su vez, le preguntarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, de paso o desnudo, enfermo o preso, y no te hemos socorrido?'. Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'.

Estos irán al castigo eterno, y los justos a la Vida eterna".

Reflexión del evangelio de hoy

El evangelio de hoy presenta al Hijo del hombre viniendo en su gloria y sentándose en su trono. Lo que llama la atención no es la majestad del trono, sino la lista de acciones que decide la sentencia: dar de comer, dar de beber, alojar, vestir, visitar. El rey no pregunta por títulos ni por logros religiosos; pregunta por el hambre y la sed de los pequeños. Ahí está el detalle que desarma: ni los justos ni los de la izquierda reconocen haber visto a Cristo en esos rostros. La respuesta del Rey es la clave de todo: «cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo». La presencia de Cristo se esconde en quien no tiene cómo devolvernos nada. Eso cambia la manera de mirar al que pide en la calle, al enfermo que nos cansa, al preso que no recordamos. Cristo Rey se revela en los pequeños. Su realeza no se impone con fuerza, se recibe en el servicio. Quien hoy lee esto puede preguntarse dónde están sus pequeños: en casa, en el trabajo, en la propia familia. También el juicio es serio: no hacer nada también es una respuesta. Pero la buena noticia es que el Reino fue preparado desde el comienzo del mundo; no nos lo ganamos, se nos regala, y la respuesta agradecida es amar con obras. La fiesta de Cristo Rey no nos deja tranquilos mirando el cielo: nos envía a buscar el rostro del Rey en los últimos.

Cómo vivir las lecturas de hoy

Hoy elige un gesto concreto con alguien que no pueda pagarte: una llamada a un enfermo, comida para quien la necesita, una visita a un anciano solo. Antes de hacerlo, reza en silencio: «Señor, te veo a ti en esta persona». Al terminar, da gracias porque el Rey se dejó servir.

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Preguntas frecuentes sobre las lecturas de hoy

¿Qué dice el evangelio de hoy sobre el juicio final?

San Mateo 25,31-46 muestra al Hijo del hombre sentado en su trono glorioso, separando a las naciones como el pastor separa ovejas de cabritos. El criterio del juicio son las obras de misericordia con los pequeños: dar de comer, beber, alojar, vestir, visitar. Lo hecho o no hecho a ellos, se hace o no se hace a Cristo mismo.

¿Qué pide la primera lectura de Ezequiel?

Ezequiel 34 presenta a Dios como pastor que busca a su rebaño disperso, lo libra de la niebla, lo apacienta y lo lleva a descansar. Pide confianza en un Dios que no abandona a sus ovejas: busca la perdida, hace volver la descarriada, venda la herida y cura la enferma. También anuncia juicio entre oveja y oveja.

¿Cuál es el salmo responsorial de hoy?

El salmo responsorial de la solemnidad de Cristo Rey es el Salmo 22, que proclama al Señor como pastor que guía, alimenta y acompaña, y expresa confianza en su cuidado. Nos ayuda a responder a la primera lectura con una alabanza confiada, reconociendo que el Señor conduce nuestra vida hacia pastos abundantes.

¿Cómo puedo orar con estas lecturas hoy?

Puedes orar leyendo despacio San Mateo 25,31-46 y preguntarte: ¿quién es el pequeño que hoy tengo cerca? Luego habla con Cristo Rey sobre esa persona concreta y pídele ojos para reconocerlo en ella. Termina con una petición sencilla de fuerza para actuar, no solo para sentir.

¿Qué detalle del evangelio llama más la atención?

Llama la atención que tanto los justos como los de la izquierda se sorprenden: no habían reconocido a Cristo en los pequeños. El Rey revela que su presencia estaba escondida en ellos. Eso indica que la caridad no se hace para ver a Dios, sino que en el pobre se encuentra a Cristo sin saberlo.

El texto bíblico corresponde al Leccionario de la misa del rito romano. Reflexión y comentario: Online Catholic Mass.

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