Lecturas del 4 de octubre de 2026

Día litúrgico: 27.º domingo del Tiempo Ordinario · Santo del día: San Francisco de Asís

Este 4 de octubre la Iglesia celebra el 27.º domingo del Tiempo Ordinario y recuerda a San Francisco de Asís. Las lecturas nos ponen frente a una viña muy cuidada y a la espera de frutos: Isaías canta la decepción del dueño, y Jesús retoma esa imagen para hablar de confianza, rechazo y una piedra que termina sosteniendo todo.

Primera lectura de hoy

Libro de Isaías 5,1-7.

Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar.

El esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios. Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho?

Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios? Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña: Quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada.

La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella.

Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡El esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!

Salmo responsorial de hoy

Salmo 80(79),9.12.13-14.15-16.19-20.

Tú sacaste de Egipto una vid,
expulsaste a los paganos y la plantaste;
extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus retoños hasta el Río.
¿Por qué has derribado sus cercos
para que puedan saquearla todos los que pasan?
Los jabalíes del bosque la devastan
y se la comen los animales del campo.
Vuélvete, Señor de los ejércitos,
observa desde el cielo y mira:
ven a visitar tu vid,
la cepa que plantó tu mano,
el retoño que Tú hiciste vigoroso.
y nunca nos apartaremos de ti:
devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.
¡Restáuranos, Señor de los ejércitos,
que brille tu rostro y seremos salvados!

Segunda lectura de hoy

Carta de San Pablo a los Filipenses 4,6-9.

Hermanos: No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios.

Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos.

Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

Evangelio de hoy

Evangelio según San Mateo 21,33-43.

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.

Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.

El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: "Respetarán a mi hijo".

Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia". Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.

Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?». Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.»

Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?

Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.»

Reflexión del evangelio de hoy

La parábola que Jesús cuenta a los sumos sacerdotes y ancianos es la historia de un dueño que lo da todo por su viña. Prepara la tierra, la cerca, cava el lagar, construye la torre y la entrega a unos viñadores. No es un patrón ausente: es alguien que confía y espera. El conflicto no nace de la falta de cuidados, sino de la resistencia a entregar el fruto. Los enviados son golpeados, apedreados y matados, y al final matan al hijo fuera de la viña. Lo llamativo es que el dueño no deja de enviar. Su paciencia parece excesiva, casi ingenua, hasta que entendemos que esa paciencia es la forma que tiene Dios de buscarnos. La frase que más pesa es la que responde Jesús: «La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular». Lo descartado por los expertos termina siendo el fundamento. La advertencia final no es un castigo caprichoso, sino una consecuencia: el Reino se entrega a quien produce frutos, no a quien solo administra privilegios. Leída hoy, la parábola nos saca del papel de jueces y nos mete en el papel de viñadores. La pregunta no es qué hará Dios con los malos, sino qué frutos está encontrando en mi vida. Y la buena noticia es que la piedra angular sigue siendo Cristo, incluso cuando nosotros hemos rechazado o postergado su lugar en nuestros proyectos. San Francisco de Asís entendió esto de una manera radical: dejar de acumular y empezar a dar fruto. Su vida recuerda que la viña no se posee, se cuida y se entrega.

Cómo vivir las lecturas de hoy

Hoy dedica diez minutos a revisar una sola área de tu vida como si fuera tu viña: tu familia, tu trabajo o tu comunidad. Pregúntate qué fruto concreto está esperando Dios de ti ahí y qué obstáculo lo impide. Luego escribe una acción pequeña y medible para esta semana. Al terminar, reza un Padrenuestro pidiendo paciencia y fidelidad, no resultados inmediatos.

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Preguntas frecuentes sobre las lecturas de hoy

¿Qué dice el evangelio de hoy, San Mateo 21,33-43?

Jesús cuenta la parábola de un dueño que planta una viña, la cuida y la arrienda. Los viñadores maltratan y matan a los enviados, y también al hijo del dueño. El dueño entregará la viña a otros que den fruto. Jesús cita el salmo de la piedra angular rechazada.

¿Qué pide la primera lectura de Isaías 5,1-7?

El profeta canta la decepción del dueño de la viña: hizo todo lo posible y esperaba uvas, pero recibió frutos agrios. La viña es la casa de Israel y los hombres de Judá. La lectura invita a examinar si nuestra vida responde a los cuidados que Dios nos ha dado.

¿Cuál es el salmo responsorial de hoy?

El salmo responsorial de este domingo es el Salmo 79, que también usa la imagen de la viña. Suplica a Dios que visite y proteja la viña que él mismo plantó. Se puede rezar respondiendo con el estribillo que la liturgia propone para hoy.

¿Cómo orar con estas lecturas del 27.º domingo?

Empieza dando gracias por los cuidados concretos que has recibido de Dios. Luego pide luz para ver qué frutos espera de ti en tu situación actual. Termina pidiendo paciencia para no rechazar a quien Dios envía, y disponibilidad para entregar el fruto a su tiempo.

¿Qué detalle llama la atención en la parábola de los viñadores?

Que el dueño sigue enviando mensajeros incluso después de los maltratos, y termina enviando a su propio hijo. Esa insistencia muestra la paciencia de Dios. También llama la atención que los viñadores matan al heredero fuera de la viña, como queriendo quedarse con lo que no les pertenece.

El texto bíblico corresponde al Leccionario de la misa del rito romano. Reflexión y comentario: Online Catholic Mass.

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